Vedas y otras medidas protectoras.

1. a) El Ministerio de Agricultura, oídos los Consejos provinciales de Caza y el Consejo de Pesca Continental, Caza y Parques Nacionales, fijará, a través de la Orden General de Vedas, las limitaciones y épocas hábiles de la caza aplicables a las distintas especies en las diversas regiones españolas. Asimismo aprobará, si procede, las reglamentaciones específicas que sometan a su consideración los titulares de terrenos cometidos a régimen cinegético especial.

b) La publicación de la Orden de Vedas en el Boletín Oficial del Estado se hará con una antelación no menor de treinta días respecto a la iniciación del período hábil y deberá reproducirse en el Boletín Oficial de cada provincia.

2. Serán objeto de especial protección las especies de interés científico o en vías de extinción, las beneficiosas para la agricultura, las hembras y crías de todas aquellas que tengan un señalado valor cinegético y aquellas otras afectadas por convenios internacionales suscritos por el Estado español.

3. Se fijarán las zonas y épocas en que determinados animales deberán ser considerados peligrosos para las personas o perjudiciales para la agricultura, la ganadería o la caza, y se autorizarán los medios de defensa contra dichos animales, reglamentando las medidas precisas para procurar su reducción.

4. a) De acuerdo con los usos y costumbres locales, se dictarán las disposiciones precisas para reglamentar la caza de palomas con cimbel, la de patos desde puestos fijos o flotantes, las de palomas practicada en pasos tradicionales, la que se lleve a cabo con perros de rastro o persecución, la que se practique a caballo, la modalidad denominada cetrería, la de determinadas especies en época de celo y la especial denominada de alta montaña.

b) Se reglamentará con carácter restrictivo la caza de la paloma zurita.

5. a) Por el Ministerio de Agricultura, oídos los Consejos Provinciales de Caza, se regulará la práctica de la caza de la perdiz con reclamo, en tiempo adecuado de celo, de forma que para cada zona el período hábil no exceda de seis semanas.

b) Los puestos para cazar con reclamo de perdiz deberán establecerse a más de quinientos metros de la linde cinegética más próxima, cualquiera que sea la condición de los terrenos.

c) Queda prohibido cazar con reclamo de perdiz hembra o con artificio que lo sustituya.

 

Modalidades de caza mayor

Las especies cinegéticas aplicables al término de «caza mayor» difieren de la legislación de un país a otro. Por ejemplo, en España se considera caza mayor a las especies que en estado adulto son más grandes que un zorro (sin incluirlo): jabalí, ciervo, corzo, cabra montés, rebeco, lobo (al norte del río Duero), gamo, muflón y arruí.

 

  • Montería: En la variante más conocida, practicada en casi toda la península, los cazadores (denominados monteros) se colocan en puestos rodeando una mancha (zona de monte más o menos espeso donde se refugian los animales) dispuestos en líneas (denominadas armadas) que rodean la mancha. Una vez instalados todos los cazadores una serie de rehalas se comienzan a mover ordenadamente por dicha mancha para lograr que los animales huyan, de forma que los cazadores puedan disparar sobre ellos. Durante la montería, además de a las normas de seguridad el cazador debe prestar atención a disparar únicamente sobre los animales sobre los que está permitido hacerlo y abatiendo únicamente el número autorizado, pudiendo existir distintas limitaciones en función de la especie, sexo, edad, etc. Finalizada la montería, se realiza la denominada «junta de carnes», donde los porteadores situarán los animales abatidos durante la cacería para que los monteros puedan observar sus trofeos y los de los demás asistentes.
  • Gancho o batida : Modalidad similar a la anterior, pero con limitaciones de puestos, perros y total de participantes. Cabe destacar que la organización de las posturas es diferente a la de una montería, ya que en una batida se colocan los puestos en una única línea para cortar la huida de las piezas a cazar.
  • Rececho: Consiste en la aproximación a un animal previamente seleccionado. Es la modalidad que más esfuerzo precisa del cazador, pues debe de conseguir llegar a una distancia óptima de disparo, sin que el animal perciba su presencia. La aproximación se realiza en el medio natural del animal, siendo comúnmente cumbres, laderas escarpadas y montes cerrados. Es un «tú a tú» entre el animal y el cazador, entre el instinto natural del primero y el esfuerzo e inteligencia del segundo. Esta modalidad se caracteriza por ser la más selectiva de todas, ya que desde el primer momento, el cazador sabe con certeza el animal al que va a dar caza, así como su sexo y su edad aproximada.
  • Aguardo o espera: El cazador se sitúa en una posición próxima a un lugar asiduo de los animales (generalmente jabalíes, en bañas o zonas comida). En el caso que apareciesen, el cazador después de la observación de los animales efectuará el disparo sobre el animal escogido. Una de las variantes más practicada es la espera nocturna, en la que el cazador se ayuda o no, de una fuente luminosa artificial.
  • Al salto: Un solo cazador, con o sin perros, busca el animal a cazar, bien en su encame o cerca de este, para terminar el lance con un disparo o después del agarre por parte de los perros con cuchillo o lanza.
  • En mano: Similar a la anterior, pero más de un cazador. Aunque las definiciones de «al salto» y «en mano» difieren poco, en realidad la ejecución es muy diferente. En esta cacería se abaten más animales.

 

Modalidades de caza menor

Las especies cinegéticas de caza menor difieren de un país a otro. En España se considera a los menores que el zorro y los principales en función de sus capturas son: conejo, perdiz, codorniz, liebre y paloma.

 

  • Al salto o «A guerra galana»: Similar a la de caza mayor. Si se practica con perros también se llama «a rabo».
  • En mano: Similar a la de caza mayor.
  • Ojeo: Similar a la montería de mayor, pero con especies menores. Principalmente perdiz, aunque también se suele dar con liebre.
  • Reclamo: Caza con la ayuda de una perdiz viva enjaulada puesta en el centro de un claro para atraer a sus congéneres, los cuales son atrapados por redes o generalmente disparados por el cazador escondido en un puesto.
  • Al paso: Caza similar al «aguardo» o «espera» en mayor, salvo que aquí los cazadores principalmente esperan a los animales en el trayecto de sus dormideros a las zonas de comida, o sus pasos migratorios. Son cazados principalmente palomas y zorzales.
  • Cetrería: Caza usando un ave de presa.
  • Caza de liebre con galgo: Se trata de una modalidad en la que no se utilizan armas y en la que solo se utilizan perros de raza galgo. Por otra parte es similar a la caza «al salto» o «en mano» sobre terrenos llanos y limpios de vegetación arbórea o arbustiva.
  • Caza de madriguera: Caza realizada sobre mamíferos de madriguera (zorros y conejos) utilizando perros terrier o hurones. Se evita la huida del animal objeto de la caza, bien disparándole (conejo y zorro) o bien con redes, llamadas capillas, colocadas en las bocas (conejo).

 

Aves anilladas.

1. El Ministerio de Agricultura dirigirá los programas y actividades relacionados con el anillamiento de aves con fines cinegéticos o científicos, así como lo referente a la confección, distribución y recepción de anillas y marcas.

2. A efectos de la debida coordinación con las entidades científicas interesadas en el anillamiento de aves, y teniendo en cuenta la necesidad de armonizar investigaciones y experiencias de acuerdo con principios y métodos reconocidos, se constituirá la Junta Nacional de Anillamiento de Aves.

3. La Junta Nacional de Anillamiento de Aves estará dividida en dos Secciones, una Técnica y otra Científica, y estará regida por un consejo constituido por un Presidente, un Vicepresidente 1.º, un Vicepresidente 2.º, un Director de Sección Técnica y un Director de Sección Científica, un Secretario, seis Vocales fijos y un número eventual de Vocales Delegados no superior a cinco.

4. El Director General de Montes, Caza y Pesca Fluvial será el Presidente; el Jefe del Servicio, el Vicepresidente 1.º; el Vicepresidente 2.º será nombrado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas; los cargos de Director y Secretario de la Sección Técnica serán nombrados por el Director General de Montes, Caza y Pesca Fluvial, y los de Director y Secretario de la Sección Científica, por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Los Vocales fijos se designarán por un período de cuatro años, pudiendo ser reelegidos en períodos subsiguientes, y de ellos, dos serán designados a propuesta del Director General de Montes, dos a propuesta del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, uno a propuesta del Ministerio de Asuntos Exteriores y uno designado a propuesta de la Federación Española de Caza.

5. En el caso de que por la Junta Nacional de Anillamiento de Aves se reconocieran Centros, Instituciones o Sociedades como colaboradores, cada uno de tales Centros, Instituciones o Sociedades podrá proponer su Vocal delegado que le represente en el Consejo.

6. La Junta Nacional de Anillamiento de Aves se regirá por un reglamento que propondrá el pleno de la misma a la aprobación del Ministro de Agricultura.

7. La práctica del anillamiento o marcaje de aves, cuando se trate de personas ajenas al Servicio, requerirá la posesión de un permiso análogo al citado en el artículo 28 del presente Reglamento, que se concederá por la Dirección General de Montes, Caza y Pesca Fluvial, a propuesta de la Junta Nacional de Anillamiento de Aves.

 

Caza con fines industriales y comerciales.

Uno. La explotación industrial de la caza, entendiéndose por tal la orientada a la producción y venta de piezas de caza, vivas o muertas, podrá llevarse a cabo en granjas cinegéticas o en cotos privados de caza; en ambos casos será necesario contar con la previa autorización del Ministerio de Agricultura y cumplir las condiciones fijadas en la misma.

Dos. Cuando se trate de empresas de carácter turístico-cinegético, inscritas en el Registro de Empresas y Actividades Turísticas del Ministerio de Información y Turismo, deberán acreditar las condiciones exigidas por dicho Departamento para el ejercicio de las actividades de estas empresas.

Tres. La comercialización de las piezas de caza se reglamentará con el fin de que se garantice tanto la procedencia de las piezas cuanto la época de su captura.

 

Protección de los cultivos.

1. En las huertas, campos de frutales, olivares, viñedos, cultivos de regadío y montes repoblados recientemente sólo se podrá cazar en las épocas y circunstancias que señale el Servicio de Pesca Continental, Caza y Parques Nacionales de acuerdo con la Hermandad Sindical Nacional de Labradores y Ganaderos. En caso de discrepancia, resolverá el Ministro de Agricultura, oyendo previamente al Consejo de Pesca Continental, Caza y Parques Nacionales.

2. En los terrenos en donde existan otros cultivos no señalados en el número anterior del presente artículo, el ejercicio de la caza se podrá practicar sin más limitaciones que las generales establecidas en esta Ley. No obstante, el Ministerio de Agricultura dictará las medidas necesarias para que, cuando concurran determinadas circunstancias de orden agrícola o meteorológico, se condicione o prohíba la práctica de este ejercicio con el fin de asegurar la debida protección a los cultivos que pudieran resultar afectados.

3. En los predios en que se encuentren segadas las cosechas, aún cuando los haces o gavillas se hallen en el terreno, se permitirá la caza de las distintas especies de acuerdo con las vedas o condiciones que para cada una se determine, pero quedará prohibido pisar o cambiar los haces o gavillas del sitio donde estuvieren colocados.