Es muy importante tener un correcto manejo de las armas y un comportamiento adecuado en la línea de tiro, tanto por nuestra integridad como por la de las demás personas que nos rodean.

Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española:

Arma es todo instrumento que sirve para atacar o defenderse.

Arma de Fuego es todo ingenio o artificio mecánico capaz de lanzar a distancia una serie de cuerpos denominados proyectiles, mediante una fuerza de proyección originada por la expansión de los gases producidos durante la combustión de la carga de proyección.

En el Reglamento de armas se hace una clasificación exhaustiva de ellas dependiendo de su tamaño, funcionamiento y munición.

Según su tamaño las podemos clasificar como:
Armas de fuego cortas: Las armas de fuego cortas son aquellas cuyo cañón no excede de 30 centímetros o cuya longitud total no exceda de 60 centímetros.
Armas de fuego largas: Las armas de fuego largas son aquellas cuyo cañón excede de 30 centímetros o cuya longitud total excede de 60 centímetros.
Según su funcionamiento las podemos clasificar como:
Automáticas: es aquella que después de cada disparo, el arma queda montada para realizar un nuevo disparo de manera automática, es aquella que manteniendo pulsado el disparador una sola vez puede realizar varios disparos sucesivos.
Semiautomáticas: es aquella que después de cada disparo queda montada para realizar un nuevo disparo y con la que es solo posible efectuar un disparo cada vez que se acciona el disparador, un buen ejemplo es la del revólver.
De repetición: es aquella que una vez realizado el disparo ha de ser montada de nuevo por el tirador de manera repetitiva cada vez que queramos realizar un disparo.
Armas de un solo tiro: es aquella que al no disponer de depósito de munición cada vez que realizamos un disparo ha de ser recargada y montada de forma absolutamente manual, mediante la introducción de un nuevo cartucho de munición en el alojamiento destinado a tal efecto un buen ejemplo son algunas escopetas destinada a la caza o las armas de avancarga.
El Revolver

Arma corta de fuego en la que la munición se aloja alrededor de un cilindro metálico que va girando alrededor de su eje a medida que se dispara para colocar un cartucho en posición de disparo, permitiendo efectuar cinco o seis disparos sin recargar el arma.

En 1835 Samuel Colt patentó el primer revólver moderno de cinco disparos de simple acción, del calibre 36.

Los primeros revólveres de Colt se cargaban metiendo por separado bala, pólvora y fulminante en una operación que llevaba varios minutos.

En Francia el armero Lefaucheux había inventado un cartucho metálico que se disparaba mediante una aguja que sale por un lateral del cartucho y que al ser golpeada por el percutor disparaba la bala.

Copiando la idea de Colt comenzaron a aparecer revólveres que empleaban este cartucho, mucho más práctico que la carga separada, y que se distinguían facilmente por tener alrededor del cilindro unas muescas por las que salía la aguja del cartucho para ser disparado, de forma que el martillo percutor golpeaba sobre el borde externo del cilindro. Este sistema coexistiría con el de carga separada y estaría en uso hasta el final de la guerra de Secesión.

Alrededor de 1870 tuvo lugar otro importante avance al aparecer los revólveres de doble acción.

En el siglo XX se añadiría a la mayoría de los nuevos modelos un sistema de seguridad que hacía que el percutor no descansara sobre el cartucho a no ser que fuera accionado por el gatillo, esto evitaría accidentes que ocurrían al caer el revólver cargado sobre una superficie dura, provocando el disparo accidental por inercia del percutor.

Los revólveres se clasifican según el mecanismo de disparo en revólveres de simple y doble acción.

Los de acción simple requieren que se levante con el pulgar el martillo percutor del arma hasta una posición en la que queda bloqueado, en ese momento basta con apretar el gatillo para disparar el arma.
Un revólver de doble acción es aquel en el cual apretando el gatillo se realiza todo el ciclo de levantar el martillo percutor y hacerlo caer disparando el arma.
Un revólver puede ser simultaneamente de acción doble y simple o de uno de los dos tipos exclusivamente.

El permitir ambos tipos de acción es importante ya que el sistema de simple acción pemite una mayor precisión de tiro cuando hay tiempo de tomar puntería, mientras que el de doble acción permite una respuesta instantanea en caso de tener que utilizar el arma de improviso.

Actualmente las pistolas semiautomáticas han reemplazado prácticamente en todos los casos al revólver para uso militar o de fuerzas del orden y el revólver ha quedado por su simplicidad de uso, seguridad y fácil mantenimiento relegado al papel de arma de protección personal o deportiva.

Los calibres actuales más habituales son .38 Special y el .357 Magnum con longitudes de cañón de entre 2 y 5 pulgadas.

Otros calibres como el .44 Magnum y similares son más adecuados para caza o tiro deportivo por su gran potencia y el peso y tamaño de las armas que los disparan.

  1. Partes Principales del Revolver

Punto de Mira.
Cañón.
Barra extractora.
Tambor.
Cubre gatillo.
Gatillo.
Palanc retén del Tambor.
Culata o Empuñadura.
Alza.
Martillo.
Armazón.
Espolón.
 

  1. Empuñamiento del Arma corta.

La mano maestra tomará el arma con firmeza, procurando que el arco entre los dedos índice y pulgar envuelva el arma a la altura máxima que permita la empuñadura, sin dejar espacio entre ellos y el espolón, de lo contrario sentiremos más el retroceso del disparo y no lograremos un punto de apoyo fuerte.

Con la otra mano daremos un apoyo a la que sostiene el arma, pero sin interferir (sobretodo en las pistolas) con el ciclo de disparo, con la mano semi cerrada y colocando los dedos sobre los de la otra mano por delante de la empuñadura, como se aparecia en la imagen de la derecha.

El cuerpo estará en posición vertical, con una ligera inclinación hacia adelante, los pies algo separados entre sí para conseguir mayor establidad, y los brazos totalmente estirados formando un triángulo isóseles con el pecho como base y dirigido a el blanco.

  1. Posición de los ojos.

Los ojos deben estar completamente abiertos, en medida de lo posible, para poder ver todo lo que rodea al blanco y mirar (fijar la vista) sobre el punto de mira. El entrenamiento es dificil, pero podemos empezar mirando solo el alza.

Ojo Dominante y Ojo Director

Los ojos no tienen la misma agudeza visual, y tendemos a utilizar uno mas que otro cuando deseamos conseguir o enfocar una imagen con precisión para observar al detalle. A este ojo le denominamos Ojo Dominante.

¿ Como podemos saber cual es nuestro Ojo Dominante?: Apunta con el dedo indice a un objeto. Cierra un ojo y observa si el objeto se desplaza. Hazlo despues con el otro ojo. El resultado es que tu Ojo Dominante es aquel con el que el objeto no se desplaza o se desplaza menos.

Existen circunstancia que nos obligan a apuntar con un ojo (por ejemplo al parapetarse de costado para ofrecer una menor silueta de tiro) que puede ser o no nuestro Ojo Dominante. Denominamos entonces Ojo Director al ojo con el que nos vemos obligados a efectuar el disparo independientemente de cual sea.

  1. Las miras o elementos de Punteria.

Las miras en todas las armas se componen de el Alza, y del Punto de mira, siendo el alza la que esta más cercana al ojo durante el tiro, y el punto el más alejado, y por lo general situado sobre la boca del cañón. su forma la vemos en la figura adjunta.

La forma de las miras va de acuerdo al tipo de arma y su uso principal, por ejemplo las armas de bolsillo por su pequeño tamaño suelen tener unas miras muy elementales, pero las de competición por el contrario las tienen de gran tamaño y con posibilidad de corrección, principalmente en el alza, la cual presenta tornillos micrométricos para lograr ajustes exactos que permitan un buen desempeño.

La ranura del alza tiene unas dimensiones que permiten ver el punto con nitidez y dejando una pequeña luz entre los tres elementos, logrando asi una buena alineación del arma.

 Para apuntar bien un arma hay que hacer coincidir la muesca del alza con el punto de mira y con el objetivo. Manteniendo estos tres elementos alineados en sus ejes tanto vertical como horizontal, en el momento del tiro.

  1. Posición corporal.

Con arma corta.

 WEAVER                           CROUCH

 Con arma larga:

       CAZADORA                       RODILLA ALTA            RODILLA EN TIERRA               TIERRA

Comenzamos con una buena postura, como vimos al comienzo, y con el dedo índice extendido apoyado en el cubregatillo, procederemos a apuntar al blanco en forma natural, observando si el arma se ve alineada con ellos, o si por el contrario se ve que apunta a la izquierda o derecha.

En el caso de que no se vea alineada, modificaremos ligeramente la posición de nuestros pies buscando una postura que no nos haga ‘forzar’ los brazos para alinear el arma con el blanco, de esta forma se evitan tensiones al intentar corregirlo.

La toma de las miras se comenzará levantando el arma sobre la altura del blanco, para pasar después a bajar el arma lentamente hasta la altura de la diana, evitando pasarse hacia abajo, y si hicimos correctamente el paso anterior veremos que las correciones que necesitará hacer para centrar las miras serán minimas.

En este momento llega la parte difícil, que es lograr que alza, punto y blanco lleguen a un estado de alineación y equilibrio suficiente que nos permitan realizar el disparo, lo que se recomienda es enfocar nuestra vista en las miras, dejando la diana algo borrosa, como fuera de foco, pues intentar ver todo al mismo tiempo no es posible.

Una de las principales ventajas de las miras telescópicas es justamente que permiten ver el blanco y las miras en el mismo plano visual, permitiendo una mayor observación de nuestro objetivo.

  1. Las respiración.

El tiro de precisión necesita, teoricamente, la completa inmovilidad tanto del arma como del tirador, lo cual es fisicamente imposible, pues el cuerpo humano está en permanente movimiento, incluso cuando dormimos.
 
Debemos efectuar el tiro con el arma en movimiento, procurando que éstos sean mínimos y controlados, buscando un equilibrio momentáneo. Los factores corporales que mayormente inciden en contra son: la respiración, y en segundo término los latidos del corazón.
 
En la línea de tiro intentaremos mantener la calma y respirar pausadamente, procurando aislarnos de lo que suceda a nuestro alrededor, de éste modo no aumentaremos nuestras pulsaciones cardíacas, las cuales si son fuertes, estremecen ligeramente nuestro cuerpo, no siendo posible suprimirlas, como haremos con la respiración.

Cuando vayamos a efectuar cada disparo lo haremos en este orden acompasándolo con la respiración:

Primero: Levantar el arma sobre la línea de los blancos. (tomamos aire con un poco de fuerza y lo retenemos en los pulmones)

Segundo: Bajamos lentamente el arma hasta el blanco. (Soltamos lentamente el aire sobrante mientras bajamos el arma, hasta alcanzar un estado de reposo, y contenemos la respiración mientras efectuamos el disparo)

Tercero: Luego de efectuado el disparo, esperamos unos instantes, y bajamos el arma. ( Ya podemos tomar aire de nuevo, con lentitud y pausadamente )

Es importante soltar suficiente aire como para que no debamos contenerlo haciendo fuerza, pero no tanto como para sentir una opresión por el aire que intenta entrar a los pulmones, llegando a un equilibrio que nos ayude a eliminar los movimientos de la respiración.

Es importante practicar la respiración siempre que entrenemos, tanto para adquirir la costumbre de la apnéa, (no respirar durante un tiempo), como para que se integre a la secuencia del tiro en forma casi automática.

  1. El disparador.

El gatillo, es la parte del arma que desata el proceso del disparo, por lo que su adecuado manejo producirá un resultado visible en la diana, cuanto más lo conozcamos mejor será.

Apoyando el dedo índice en su primera falange sobre el gatillo, procederemos a presionarlo suave y progresivamente, procurando sentir las distintas fases del disparador hasta sentir de estampido del tiro. Es fundamental que la fuerza aplicada lo sea en el eje del arma.

La parte de la falange que apoyaremos en el gatillo dependerá de la forma de nuestra mano y de la distancia al disparador, pero siempre previamente ensayaremos en seco lo suficiente como para encontrar la posición ideal, dónde no se produzcan movimientos que afecten la puntería.

Los gatillazos son los responsables de buena parte de nuestros fallos, es inútil aplicar todas las demás técnicas correctamente y luego pegar un tirón del disparador y estroperarlo todo.

  1. La Punteria y sus elementos.

Una vez fuera del arma, el proyectil se mueve bajo la acción de 3 fuerzas distintas:

La proyección, que lo impulsa hacia delante y que se origina por la expansión de los gases de la pólvora.
Gravedad, que es aquella virtud por la cual todo cuerpo tiende a caer hacia el centro de la tierra.
Resistencia del aire, que el la que opone este a ser atravesado por el proyectil.

Como resultado de estas 3 fuerzas el proyectil recorre un camino sensiblemente curvo, circunstancias que habra que tener en cuenta para la posterior corrección del tiro.

  1. Dispersión del Tiro.

Fenómeno en virtud del cual se esparcen en una determinada superficie los impactos producidos por una misma arma y disparados es idénticas condiciones y circunstancias, si se coloca un arma sobre un fuste rígido, fijada y apuntada perfectamente a un blanco, podrá observarse que si se hace un determinado numero de disparos los impactos sobre el blanco raramente coincidirán sino que cada proyectil producirá un impacto distanciado de los demás.

Las causas de esta dispersión son imputables a los diferentes elementos y circunstancias que intervienen en cada disparo y que podemos dividir en ellos los siguiente grupos:

  • Causas debidas al proyectil, pueden ser la distinta calidad de la pólvora y la diferente cantidad. También la ligerísima variación que puede haber en el peso, el diámetro y forma del proyectil.
  • Causas debidas al arma, pueden influir las distintas temperaturas de la recamara en cada disparo, el ensuciamiento progresivo del anima por la incompleta combustión de la pólvora y la modificación del ajuste de las piezas del arma por la vibración y presiones que resisten.
  • Causas debidas al tirador, imputables a su postura, estado emocional, fatiga y grado de adiestramiento.
  • Causas debidas a los agentes atmosféricos, pueden ser la dirección y velocidad del viento, la temperatura y presión atmosférica y la irregularidad de la luz. 
  1. Errores de tiro.

Como ya hemos visto,la respiración o una postura incorrecta, tomar mal los elementos de punteria, una presión inadecuada en el disparador, etc… Puede llevarnos a un error en el tiro, para poder hacer una buena correcion posterior del tiro, tienes que estar totalmente seguro de que tu, no eres la causa del error, sino el calibrado de los elementos de punteria del arma, el estado del anima del cañon o cualquier elemento medioambiental que puede ser corregido tras unos disparos de prueba.

Para evitar estos errores atribuibles al tirador, os dejo este diagrama que explica cada una de las causas de error en funcion a la dispersión que se produce en el blanco.

  1. La Corrección del Tiro.

Despues de haber ejecutado los disparos de prueba procederemos a la corrección del tiro, consiste en hubicar los tiros de prueba en la diana y corregir la trayectoria de tiro para anular los errores producidos en la toma de elementos de punteria o en el propio calibrado de estos.

  1. Corrección de la trayectoria de tiro, sin recalibrar los elementos de punteria:

Si al disparar los tiros de prueba, hemos impactado en la parte superior derecha del blanco, deberemos buscar el punto que separe la misma distancia respecto al centro del blanco en el lado contrario del plano vertical y horizontal. Tendremos que apuntar a la parte inferior izquierda si queremos impactar en el centro del blanco cono se puede ver en la figura.

2.Corrección de la trayectoria de tiro, recalibrando los elementos de punteria:

Hay que tener en cuenta alguna reglas basicas para saber como nos afectan los ajustes de los elementos de punteria en la trayectoria del disparo.

Estos sencillos concepto se traducen en:

Si se eleva el punto de mira, baja el punto de impacto.

Si se baja el punto de mira, sube el punto de impacto.

Si se eleva el alza, sube el punto de impacto.

Si se baja el alza, baja el punto de impacto.

Si ajustamos el alza hacia la izquierda, el punto de impacto se desvia a la izquierda.

Si se ajusta el alza hacia la derecha, el punto de impacto se desvia hacia la derecha.

Despues de todas estas premisas y consideraciones, (y con un poco de practica) no te será dificil consegir lo que desea todo tirador selecto:

Un buen agrupamiento de tiro cerca o en el punto central del blanco. ¿Y que es un agrupamiento del tiro?:

AGRUPAMIENTO DE TIRO: es el conjunto de impactos obtenidos en un blanco con un arma que se dispara contra el con los mismos elementos de tiro y en las mismas condiciones. Normalmente un agrupamiento adopta la forma de una elipse cuyo eje menor esta en el sentido de la anchura del blanco. Prácticamente se considera agrupamiento al rectángulo circunscrito a la elipse.

ROSA DE TIRO: se considera rosa de tiro al agrupamiento producido sobre un blanco situado verticalmente.

AGRUPAMIENTO VERTICAL: se llama así al agrupamiento producido sobre un blanco situado verticalmente.

AGRUPAMIENTO HORIZONTAL: se llama así al agrupamiento producido sobre un blanco situado horizontalmente.

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