El transporte de fondos se podrá realizar por vía aérea utilizando los servicios ordinarios de las compañías aéreas o aparatos de vuelos propios, pero cuando se llevan a cabo por carretera, los vehículos de transporte de fondos dispondrán de una dotación adecuada para poder hacer frente a cualquier situación de peligro que pudiera surgir durante la operación.

La operativa del transporte de fondos por carreta exige una concienzuda planificación en la que nada puede dejarse al azar, ya que el que el hecho de que muchas veces se haya realizado un mismo servicio sin que se hayan producido imprevistos, no significa que en el siguiente servicio no puedan aparecer problemas, incluso muy graves.

En este sentido se planificarán las fases del proceso del transporte antes, durante y al finalizar el mismo, determinando cuándo y dónde se llevarán a cabo dichas fases, para lograr un servicio sin ningún problema digno de mención, Esto supone lo siguiente:

A. ANTES DE INICIAR EL TRANSPORTE

El jefe de equipo y el jefe de servicio de esa área elaborarán conjuntamente los itinerarios principales y las posibles alternativas en caso de que surjan problemas durante el trayecto, así como solucionarlos en el caso que aparezcan.

B. UNA VEZ INICIADO EL RECORRIDO

Es necesario tener presente que el servicio se deberá hacer por la ruta más rápida y durante él se prestará la máxima atención a posibles requerimientos por parte de otros vehículos, teniendo en cuenta que todo ataque a un vehículo tiene como fin detenerlo, porque esta situación es muy vulnerable a la acción de la delincuencia. En esta situación el conductor del vehículo debe saber que todo vehículo tiene zonas que deben ser protegidas (cabina del conductor, dirección, motor, ruedas motrices, etc.), tiene también otras zonas que pueden ser empleadas como elementos ofensivos y defensivos (parachoques, laterales, parte posterior, etc.) con los que puede absorber los golpes y, a su vez, golpear). Por ello se debe evitar el posible ataque al vehículo, sorteando cualquier intento de obstrucción provocado por un vehículo o cualquier otro obstáculo colocado en su trayectoria, pero dirigiendo, a la vez, su vehículo hacia el obstáculo en el camino para disminuir la eficacia real de la agresión, y permitiéndole dar una respuesta activa, haciendo del coche su propio cuerpo, de modo que sienta la carrocería como su propia piel y pueda calcular los movimientos, frenadas, desviaciones, giros y golpes como si los estuviere haciendo con todo su organismo.

Al finalizar el trayecto de aproximación, deberán considerar los lugares de aparcamiento y espera teniendo presente la posibilidad de la vigilancia continua de los alrededores durante la operación de carga y descarga, manteniendo esta vigilancia durante todo el tiempo de la operación.

C. UNA VEZ ACABADO EL SERVICIO

Se planifican las operaciones finales del proceso que deberá terminar con la entrega de la documentación y de las armas, así como con el estacionamiento y revisión del vehículo para dejarlo en condiciones de iniciar el proceso el día siguiente.

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