Inmovilización del paciente.

 
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En medicina, se conoce como inmovilización al procedimiento o técnica que limita el desplazamiento de un hueso o de una articulación lesionada mediante la utilización de un apoyo u otro dispositivo externo aplicado al cuerpo para modificar los aspectos funcionales o estructurales del sistema neuromusculoesquelético. (férulas, yeso, vendas, etc.).


 Objetivos y principios generales de la inmovilización 

¿Qué objetivos pretendemos con la inmovilización de pacientes? Son los siguientes:
 
  • Atenuar los efectos de una posible lesión primaria
  • Disminuir o evitar daños o lesiones secundarias al accidente: medulares, nerviosas, musculares y vasculares.
  • Reducir el dolor y la posibilidad de shock.
  • Proporcionar reposo y comodidad a la zona afectada.
  • Movilizar y trasladar al paciente con la mayor comodidad posible, tanto para el propio paciente como para nosotros como personal sanitario.
     

¿Sabes cuáles son los principios elementales para inmovilizar / movilizar a un paciente? 

1. Antes de movilizar al paciente, hay que inmovilizarlo. La inmovilización minimiza las posibilidades de agravar las lesiones que presenta el paciente. Pero existen unas excepciones en las que primero hemos de movilizarlo antes de inmovilizarlo:

  • Peligro en la zona de intervención, tanto para el paciente como para nosotros.
  • Una extricación de urgencia.
  • Riesgo para la vida del paciente.
  • Un paciente que dificulta el acceso a otro paciente más grave.

2. Antes de inmovilizar /movilizar a un paciente, hemos de hacer la evaluación inicial y sus posibles lesiones.

Con ello podremos tomar la decisión más adecuada de la técnica y del material que utilizaremos.

3. La inmovilización /movilización la realizaremos aplicando las técnicas y los dispositivos de inmovilización / movilización en el lugar del incidente, siempre y cuando sea un espacio de intervención seguro.

4. Siempre planificaremos las acciones que hemos de realizar.

De esta manera evitaremos movimientos inútiles, tanto del paciente como nuestros, en la inmovilización y en la movilización del paciente.

5. Trataremos al enfermo inconsciente con lesiones por encima de la clavícula como posible lesionado medular.

6. Siempre respetaremos el eje cabeza-cuello-tronco-pelvis-extremidades.

7. Hemos de conseguir el decúbito supino del paciente con los mínimos movimientos posibles. 

8. Movilizaremos lo mínimo posible al paciente para poder inmovilizarlo, escogiendo el tipo de inmovilización en función del paciente y del entorno.

 9. Los movimientos que realicemos en la inmovilización-movilización de un enfermo, o en la movilización-inmovilización, siempre los haremos de forma coordinada bajo las órdenes de la persona que coordina el equipo.
 
10. La inmovilización es la que debe adaptarse siempre a la zona que se desea inmovilizar y no viceversa.
 
11. Si la persona tiene mucho dolor, antes de inmovilizar se tendrá que proceder a su analgesia, siempre bajo la prescripción médica.
 
 
Material de inmovilización
 

Las salas o vehículos asistenciales medicos están dotados de material y dispositivos de inmovilización, pero ¿sabías que no existe un dispositivo perfecto para conseguir una inmovilización, ni una técnica ideal?...

En cada momento tendremos que escoger el dispositivo más adecuado y la técnica que consideremos necesaria a la situación en la que se encuentre el paciente, a los medios disponibles y a la situación de la zona de intervención.

 
Vamos a ver a continuación los dispositivos más frecuentes que podemos encontrar en la dotación sanitaria:
 
El collarín cervical
 

Es un material o dispositivo de inmovilización prioritario. Sirven para inmovilizar la columna cervical para evitar lesiones medulares a este nivel.
Tienen una abertura en la parte anterior, para poder tomar el pulso carotídeo y poder hacer una traqueotomía si fuera necesario.
Hay diferentes medidas para los diferentes tipos de pacientes.

 
 
 Indicaciones:  Todos los pacientes que hayan sufrido un accidente y que tengan un traumatismo por encima de la clavícula, han de ser inmovilizados con collarín cervical.
  
La Dama de Elche (También llamada inmovilizador de cabeza o inmovilizador tetracameral). 
 

Indicaciones:  

La inmovilización con el collarín cervical se completa con el inmovilizador de cabeza o Dama de Elche, que se utilizan conjuntamente.

De esta forma aseguramos la completa inmovilidad de la cabeza, tanto los movimientos de flexión y extensión que impide el collarín cervical como los movimientos laterales y de rotación que impiden el inmovilizador tetracameral.

La Dama de Elche se sujeta a la tabla espinal larga mediante un velcro o con correas o cinchas de sujeción y también al paciente a través de dos cintas, una que irá colocada en su frente y otra sobre el mentón. 

  • La fijaremos en la tabla espinal. Se puede adherir con velcro o bien fijarla con correas o cintas de sujeción.
  • La sujetaremos al paciente que ya está inmovilizado con el collarín, a nivel de la frente y el mentón.

Si no disponemos de este dispositivo, podemos utilizar dos almohadillas, dos o dos toallas colocadas a los lados de la cabeza, que las fijaremos con dos cintas, una por encima de la frente del paciente y otra sobre el mentón (por encima del collarín cervical).

 
 Las tablas espinales
 
Es un dispositivo de madera o de plástico rígido, que se utiliza tanto para la inmovilización completa del paciente como para su movilización hacia la camilla de la ambulancia. Permite inmovilizar bien al enfermo a la tabla gracias a los agujeros que tiene, que permite pasar las cintas de sujeción y transportarlo hasta la camilla. Permite pasar los rayos X, así se pueden hacer radiografías al paciente para un mejor diagnóstico de su lesión antes de quitarle el dispositivo de inmovilización.
 
Tabla espinal larga, tabla espinal pediátrica y tabla espinal corta.
 

 
 
Inmovilizador espinal o férula de Kendrick (Ferno Kit o Body Espinal)
 

Se utiliza para inmovilizar la columna vertebral. 

Descripción: Tiene una forma que permite la extracción de pacientes atrapados en vehículos con una inmovilización de la columna vertebral en bloque. Hay una parte superior que se adaptará a la cabeza del paciente y una parte más ancha que sirve para la inmovilización del tronco. Tiene un refuerzo rígido de aluminio que le da consistencia cuando movilizamos al paciente hacia la tabla espinal.

Tiene un velcro en la parte de la cabeza para poder fijarla a la frente y barbilla del paciente, por encima del collarín cervical. Posee 3 cintas de colores a la altura del tórax para facilitar el trabajo de sujeción.
 

En la parte inferior tiene unas cintas negras que servirán para fijarla entre las piernas del paciente.
En la parte posterior de la férula tiene unas asas a nivel de la cabeza y otras a nivel de la espalda del paciente, que se utilizan para tirar del paciente que está en el vehículo y colocarlo sobre la tabla espinal larga.

 
Inmovilización fractura de cadera.
 
 
Inmovilización de extremidades
 
Los traumatismos de extremidades suelen generar fracturas. Cuando sospechemos que un paciente presente una fractura en una de sus extremidades, siempre que nos sea posible, hemos de inmovilizarla antes de movilizar al paciente para que no efectúe ningún movimiento con el miembro afectado.
 

En la inmovilización de la fractura de una extremidad, siempre hemos de abarcar la articulación proximal (por encima de la zona fracturada) y la articulación distal (por debajo de la zona fracturada).

 
Utilización de dispositivos de inmovilización
 
   SamSplint
 
Ferula Kramer
Se encuentra fabricada por planchas de metales blandos recubiertos por espumas, para formar una estructura sólida y moldeable al aplicar una fuerza constante e intensa.
 
Mediremos la longitud de la férula de Kramer con la extremidad del paciente, y le hacemos la angulación correspondiente al pie.
  • Traccionaremos la extremidad para alinearla. Le pondremos celulosa y la colocaremos encima de la férula, manteniéndola alineada y con el pie en posición neutra.
  • Sujetaremos la extremidad a la férula con un vendaje.
  • Colocaremos una segunda férula de manera que impida que la extremidad rote lateralmente.
  • Fijaremos esta segunda férula con un vendaje.
 
Técnicas de inmovilización con medios de fortuna


No siempre podremos disponer de los dispositivos necesarios para la inmovilización de un paciente. En estos casos tendremos que inmovilizarlo con medios de fortuna: tablas, pañuelos, sábanas, revistas o periódicos, cartones, tela, cuerdas, almohadas, prendas de vestir, etc.

Veamos algunos ejemplos de inmovilización con medios de fortuna:

  • Inmovilización de una extremidad con medios de fortuna. Podemos improvisar una férula con revistas, enrollándolas de forma que abarque la articulación superior e inferior a la fractura, como en todas las inmovilizaciones de extremidades inferiores, teniendo en cuenta no interrumpir la circulación sanguínea ni agravar la lesión. Lo realizaremos a cabo de la siguiente manera:
  1. Almohadillaremos la extremidad lesionada con ropa o toallas, sobre todo en las prominencias óseas, para así evitar que la piel se lesione a causa de la presión.
  2. Enrollaremos revistas en sentido longitudinal y las sujetaremos a la extremidad con cinta aislante, vendas, esparadrapo, pañuelos, etc.
  • Cabestrillo con medios de fortuna. Podemos utilizar la sábana de una camilla doblada en forma de pico, un pañuelo grande o una camisa para hacer un cabestrillo improvisado.
Llevaremos a cabo la inmovilización de la siguiente manera:
  1. Colocaremos un cojín o toalla bajo a axila.
  2. Doblaremos la prenda improvisada en forma de triángulo.
  3. La colocaremos sobre el tórax del paciente, con el vértice hacia el codo y los otros extremos en línea recta con el tórax.
  4. Flexionaremos la extremidad superior. Alinearemos la mano con el codo y el brazo con el tórax. El antebrazo quedará en flexión con la mano más alta que el codo.
  5. Nos situaremos detrás del paciente y elevaremos el pico inferior abarcando el brazo lesionado y subiéndolo hasta el cuello.
  6. Pasaremos el extremo superior, también por detrás del cuello del paciente y ataremos los dos extremosa la altura del hombro del brazo que no inmovilizamos, nunca sobre la columna vertebral.
  7. El brazo queda en cabestrillo apoyado en el tórax para que no se mueva.
  • Inmovilización de fémur con medios de fortuna.

  1. Situaremos al paciente en decúbito supino.
  2. Colocaremos dos férulas (tablas, bastones), una desde la axila de la extremidad fracturada hasta el tobillo y la otra en la parte externa de la pierna, desde la ingle hasta el tobillo.
  3. Sujetaremos las férulas con pañuelos, vendas, esparadrapo, etc.
  4. Si no dispusiéramos de estas férulas, la extremidad sana podría hacer de férula de la fracturada. Colocaríamos unas toallas o cojines entre las dos piernas para proteger las prominencias.
  • Inmovilización de falanges con medios de fortuna. Podemos utilizar depresores linguales para utilizarlos como férulas, al que sujetaríamos el dedo fracturado con esparadrapo o un vendaje. También podemos sujetar el dedo fracturado al dedo que no lo esté con esparadrapo, haciendo el dedo sano la función de férula.
En toda inmovilización de extremidades, los dedos deberán estar descubiertos para observar su color y temperatura y la extremidad elevada para evitar edemas.
  
 Los vendajes en la inmovilización
 
Los vendajes los podemos utilizar con varios fines:
 
  • Para sujetar apósitos.
  • Para proteger heridas contra infecciones.
  • Para favorecer que los bordes de una herida se mantengan aproximados.
  • Para complementar o sujetar dispositivos de inmovilización.
  • Para una inmovilización improvisada con medios de fortuna.
Existen muchas formas de aplicar el vendaje según la parte del cuerpo y la patología o inmovilización que tengamos que realizar. Veamos algunos tipos:
 
Vuelta circular, Vuelta recurrente, Vuelta espiral, Vuelta en 8 y Vuelta en espiga.

 

Realizaremos un vendaje compresivo cuando hayamos descargado una fractura, pero haya que hacer una inmovilización articular. Son muy útiles para la estabilización de esguinces ligamentosos, contusiones en extremidades, para inmovilizar cuerpos extraños, o bien para controlar una hemorragia.

El vendaje compresivo lo realizaremos colocando unas vueltas de celulosa alrededor de la zona que deseamos vendar antes de realizar el vendaje con vendas de gasa.

Inmovilización en traumatismos cráneo-encefálicos (TCE)

 

¿Qué son los traumatismos cráneo-encefálicos?

Son traumatismos que pueden presentarse con fractura de cráneo o sin ella y que ocasionan una lesión en la cabeza afectando al cerebro y a otras estructuras anatómicas importantes ubicadas en el cráneo. Estas lesiones pueden producir alteraciones en el nivel de consciencia del paciente. La valoración del paciente la podrás estudiar en el módulo de "Atención sanitaria especial en situaciones de emergencia".

 En estos casos siempre deberemos inmovilizar al paciente con un collarín cervical y dejarlo en posición lateral de seguridad.
 

Si se sospecha que el paciente presenta lesión de la columna vertebral, lo inmovilizaremos según hemos explicado en estos tipos de pacientes.

 
Si el paciente es portador de casco, procederemos de la siguiente manera:
 
  • Procederemos a la extracción del casco entre dos socorristas, tal como vimos en la unidad de trabajo pasada.
  • Le colocaremos el collarín cervical.
  • Le haremos la inmovilización reglada, realizando una alineación en bloque (cabeza-tronco-pelvis).
  • Una vez inmovilizado, lo movilizaremos con tabla espinal larga o camilla de cuchara.
 

TRASLADO DE HERIDOS

A Pie

 
Maniobra para extraer a un accidentado de un Vehiculo en una situación de Emergencia (Maniobra Rautek)
 
 
Nunca se debe de transportar en un vehiculo particular a un herido grave.
 Avisaremos al 112 y seguiremos sus indicaciones.