Podemos decir que un “cacheo“consiste en el estudio de las zonas más importantes y habituales de ocultación (axila, cintura, bolsillos, bajos del pantalón, calcetines, etc.) de posibles objetos peligrosos o procedentes de delito. En el cacheo o registro es necesario oprimir y coger la ropa con el fin de descubrir los objetos planos que pudiera llevar el sospechoso (hojas de afeitar, cuchillos, etc.). En ningún caso, un cacheo, supone una detención.

También podemos decir que un “registro“consiste en acceder a un lugar habitado con el fin de buscar pruebas de la implicación del sospechoso, o al propio sospechoso. Nadie podrá entrar en el domicilio de un español o extranjero residente en España, sin su consentimiento, excepto en los casos y en la forma previsto en las Leyes.

Se entiende por domicilio a estos efectos:

Los Palacios Reales, estén o no habitados por el Monarca al tiempo de la entrada o registro.
El edificio o lugar cerrado, o la parte de él, destinada principalmente a la habitación de cualquier español o extranjero residente en España y de su familia. 
Los buques mercantes españoles.
 

Cuando no se coge del consentimiento de la persona en cuyo domicilio se pretende entrar y registrar , se requerirá siempre autorización judicial que se notificara a la persona interesada inmediatamente o la mas tarde dentro de las veinticuatro horas de haberse dictado pues ,de no ser así , se estaría perpetrando una infracción penal.

La entrada y registro siempre se efectuará:

Cuando hubiere indicios de encontrarse allí el procesado.
Cuando hubiere indicios de encontrarse allí los efectos o instrumentos del delito.
Cuando hubiere indicios de encontrarse allí libros, papeles u otros objetos que puedan servir para el descubrimiento y comprobación del delito.
 

Y, al practicar la entrada y registro, habrá que tener muy en cuenta:

Evitar inspecciones inútiles.
Procurar no perjudicar ni importunar al interesado más de lo necesario.
Adoptar toda clase de precauciones para no comprometer la reputación de la persona objeto de la entrada y registro.
Respetar al afectado sus secretos siempre que no interesen a la instrucción.
La entrada y registro se efectuarán por las Autoridades o Agentes de Policía Judicial.

No obstante, habrá que tener muy en cuenta:

  • El auto judicial de entrada y registro debe notificarse al particular afectado.
  • El registro se hará en presencia del afectado o de la persona que legítimamente le represente, si no se encuentra en el lugar o no quiere acompañar a los Agentes en el registro, ni nombrar un representante legal, se practicará en presencia de alguien de su familia mayor de edad. Si tampoco lo hubiese, se realizará en presencia de dos testigos, vecinos del mismo pueblo.
  • El registro se practicará siempre en presencia del Secretario Judicial y de dos testigos (a demás de los otros dos ya citados en el número anterior) y se levantará un acta que firmarán todos los presentes, en la que se hará constar el resultado del registro.
  • La resistencia por cualquiera de los que hemos citado a presenciar el registro, supondrá incurrir en el delito de desobediencia grave a la Autoridad, sin perjuicio de que, el registro, se lleve a efecto.

De acuerdo con el Tribunal Constitucional (T. C.) hay que distinguir entre zonas íntimas y no íntimas:

Zonas íntimas: Vaginales, anales, en general las aberturas naturales del cuerpo humano, zonas que son susceptibles comúnmente de ocultar efectos del delito.

Zonas no íntimas: Se incluye en este ámbito el cacheo superficial.

Zonas íntimas:

Requisitos que el T.C. exige:

  • Resolución judicial motivada.
  • Indicios racionales bastantes que posibiliten la incoación de un proceso penal contra el imputado.
  • Indispensabilidad de la medida y adecuación entre los hechos y la gravedad de la intromisión.

Ejecución de la medida por personal sanitario.

Zonas no íntimas:

Fue considerado por el T.C., al igual que la identificación como una diligencia policial que no supone un sometimiento ilegítimo.