LA PROTECCIÓN DE ENTIDADES BANCARIAS:
 
La misión fundamental de los VS en una entidad bancaria; será el control de accesos, la disuasión y la vigilancia en general. Su trabajo se desarrollara, generalmente, en la entrada de la entidad.
 
El RSP obliga a las entidades bancarias a tener un VS o en su defecto tener medidas de seguridad activas electrónicas.
 
La protección de una entidad bancaria debe plantearse teniendo en cuenta una serie de peculiaridades como:
 
Carácter de entidad no oficial, con la consiguiente facilidad de entrada de público.
 
Presencia de empleados y clientes, (por lo que hay que salvaguardar la integridad de ambos)
 
Existencia de importantes cantidades de dinero en efectivo y en valores (por lo que el vigilante no puede entorpecer las transacciones).
 
PROCEDIMIENTO DE ACTUACIÓN
 
PREVENCIÓN:
 
Estando familiarizado con el empleo de sistemas de seguridad.
Realizar ejercicios anti atracos (simulacros).
Observar y conocer a los clientes habituales.
Controlar la entrada y salida del personal que trabaja en la entidad.
Cooperar en la cobertura de los compañeros de transporte de fondos.
Mantener la máxima discreción sobre los sistemas de seguridad.
 
DISUASIÓN:
 
Se obtendrá con la presencia correcta del vigilante, que transmitirá su predisposición a dar una respuesta rápida y eficaz. Seguridad e imagen. 
 
REACCIÓN:
 
Con la respuesta adecuada a las posibles emergencias o incidencias, para lo que se tendrán previstos los distintos tipos de acciones a desarrollar.
 
ACTUACIÓN DE LOS DELINCUENTES:
 
Los delincuentes planean el robo de la entidad bancaria en tres fases muy diferenciadas: preparación; ejecución y huida.
 
ACTUACIÓN DEL VIGILANTE DE SEGURIDAD:
 
El atraco es el incidente más importante en el que puede intervenir un vigilante de seguridad que preste servicio en una entidad bancaria.
 
ACTUACION DURANTE LA PREPARACIÓN:
 
Si se llevan a cabo las labores de prevención puede impedirse la acción durante la preparación. Los momentos más frecuentes de los atracos suelen ser la entrada y salida de empleados, por lo que se deberá prestar máximo interés en las labores de observación.
 
ACTUACION EN LA EJECUCIÓN:
 
Uno de los delincuentes permanece en el coche. Este delincuente tiene tres misiones fundamentales:
 
Avisar a los que se encuentran dentro del local en el supuesto de que aparezcan en las proximidades vehículos de policía u otro peligro que les impida actuar con impunidad.
Proteger la acción de los delincuentes si es que aparece accidentalmente un policía y decide actuar en solitario.
Tener el motor del vehículo en marcha para, una vez perpetrado el atraco, huir rápidamente de acuerdo con el plan establecido.
Los demás delincuentes normalmente entran en el local; el atraco por norma general dura escasos minutos. No se debe de olvidar que los atracadores normalmente son jóvenes por lo que su proceder o forma de actuar puede ser con mucha agresividad; lo que genera nerviosismo y en ocasiones hasta pueden ser menores (lo que les da cierta impunidad ante la ley).
El vigilante deberá:
 
Obedecer las órdenes que le den los atracadores de la forma más parsimoniosa posible.
Poner la alarma en funcionamiento si no existe riesgo de ser visto. 
Tratar de retener las máximas características del atracador.
Si son varios los atracadores, es preferible fijar la atención en uno solo; el más visible el más cercano. (Fijarse en posibles tatuajes cicatrices etc.).
No actuar ofensivamente si no se dan las situaciones de descuido por parte de los atracadores. Debe prevalecer la seguridad de clientes y empleados y del propio vigilante.
 
ACTUACIÓN DURANTE LA HUIDA:
 
Durante la huida el vigilante de seguridad deberá:
 
No interponerse en su camino y pasar desapercibido.
Si no ha podido poner en funcionamiento la alarma; ponerla ya.
Cerrar la puerta rápidamente por si necesitan refugiarse en la entidad ante la llegada de la policía.
Observar el medio de huida utilizado, tomando el mayor numero de datos posibles del vehículo utilizado en su caso.
Ver la dirección tomada.
Tranquilizar a los clientes, asistirlos en caso de necesidad, tomar datos de testigos y aislar la zona de actuación.
Si es posible, sin exponer la vida, perseguirles.
 

 
LA PROTECCION EN JOYERÍAS Y PLATERÍAS:
 
Este tipo de establecimientos, en el que existen objetos de alto valor económico, están dotados de altas medidas de seguridad, la mayoría exigidas por la ley, tales como:
 
Cajas fuertes o cámara acorazada.
Pulsadores anti atraco.
Rejas en huecos que dan a patios y pasos interiores.
Puerta blindada.
Protección electrónica de escaparates, ventanas, puertas y cierres metálicos.
Dispositivos electrónicos con capacidad para la detección redundante de la instalación.
Detectores sísmicos.
Conexión con el sistema de seguridad de la central de alarmas.
Cristales blindados en escaparates.
Carteles donde se informe al público de las medidas de seguridad.
 
Por todo ello la actividad del personal de seguridad en estos establecimientos; quedara reducida:
 
Control de acceso.
Vigilancia sobre las personas, en el local y atención al público.
Prevención y disuasión de atracos.
Intervención ante incidentes.
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