Definición


Defensa personal (Del lat. defēnsa personālis ) es un conjunto de habilidades técnico-tácticas encaminadas a impedir o repeler una agresión, realizadas por uno mismo y para sí mismo.

También recibe otras denominaciones como autoprotección o seguridad personal, no obstante estos conceptos tienen un ámbito mayor, donde destaca fundamentalmente el componente preventivo.

Fudaméntos

Nuestra seguridad física es siempre la mayor prioridad (“la seguridad es lo primero“).

La defensa física es siempre el último recurso y exclusivamente frente a agresiones de tipo físico.

El recurso más efectivo es siempre evitar el enfrentamiento, especialmente aquel que conlleva la agresión física, dado que el resultado de todo enfrentamiento es incierto (ej: contusiones fortuitas, armas ocultas, cómplices no detectados,…). Aunque es legítima la defensa de nuestros derechos, tales como mantener nuestro honor y patrimonio, resulta más importante evitar poner en riesgo la vida. No obstante, cuando no hay otra solución mejor, se debe afrontar con decisión.

El “factor sorpresa” es un recurso táctico fundamental que debemos tener de nuestra parte.

A mayor distancia del agresor y de cuanta más movilidad dispongamos mayor seguridad. Hay situaciones de las que es muy difícil, o imposible, escapar (ej: atados,…), por lo que no es recomendable permitir que se vaya complicando (excepto cuando la situación ya es compleja en inicio y estamos utilizando alguna táctica de distracción para sorprender al agresor).

Debemos utilizar cualquier recurso disponible que resulte efectivo: correr, gritar, utilizar objetos como armas, etc.

La destreza en la defensa personal depende del grado de práctica continuada, de su contenido y de las limitaciones personales.

La aplicación real de las habilidades asimiladas se llevará a cabo, generalmente, en circunstancias estresantes, por lo que requiere del suficiente hábito práctico como para que se ejecute como un acto reflejo.


Posición de guardia y Desplazamientos


Posición corporal que nos permite reaccionar eficazmente en el menor tiempo posible, manteniendo el equilibrio y procurando reducir las zonas vulnerables expuestas ante un ataque inminente.

Y Cambio de posición del cuerpo en el espacio de forma rápida y segura.

El objetivo principal es posicionarse fuera de la distancia efectiva de ataque del agresor. También nos permite posicionarnos en distancias o ángulos que resulten más favorables para nuestra acción tecnico-táctica defensiva.


Bloqueos


Consiste en evitar que el ataque del agresor alcance su objetivo o, al menos, minimizar sus efectos.

Puede llevarse acabo desviando la trayectoria del ataque del agresor, o moviendo el objetivo de su ataque fuera de su alcance o trayectoria, o bien, interponiendo algún elemento entre el ataque y el objetivo.


Presiones


Consiste en hacer presión, normalmente sobre tejidos blandos, con el objetivo de provocar una sensación dolorosa.

“Luxaciones” (o “llaves”)


Consiste en la aplicación de una tensión externa sobre una articulación forzando o superando los límites de su amplitud normal con el objetivo de provocar una sensación dolorosa.

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