LA PROTECCION

 

Generales.

El atentado contra la vida o la libertad de las personas ha existido desde la más remota antigüedad. Los líderes o personas famosas en general, atraen sobre sí una serie de condicionamientos sociales que a veces se vuelven contra su propia seguridad.

Podemos definir protección como el conjunto de acciones dirigidas a preservar a una persona de posibles daños.

El primer postulado que conviene sentar (el cual ya se comentó con anterioridad) es que no es posible prestar un servicio de seguridad que ofrezca un cien por cien de efectividad, sin embargo con la aplicación correcta de todas las normas de seguridad existentes, se puede alcanzar hasta un 98 ó 99% de garantía, que solo pueden ofrecer los servicios de protección más cualificados. Podríamos citar la frase del Presidente Lincoln, que dijo " la única manera de evitar los riesgos de que me asesinen es encerrarme en una caja de metal, aunque de esta manera no podría ejercer el cargo de Presidente".

 

Conceptos básicos.

Como premisa fundamental y finalidad de todo servicio de protección se señala la necesidad de establecer, en el entorno de la persona a proteger, una zona de seguridad mediante un dispositivo donde deben quedar neutralizados los peligros que le acechen. Dicho dispositivo será de carácter preventivo y disuasorio que permita controlar y reaccionar ante cualquier eventualidad por medio de la neutralización, cobertura y evacuación. En la mayoría de las ocasiones el conocimiento, de esa zona de seguridad, por los que pretenden atentar contra la vida o la libertad de una persona, ejercerá efectos preventivos ya que el agresor puede llegar a desistir al comprobar su existencia y que esta formada por individuos capaces de repeler o neutralizar una agresión.


Las causas más frecuentes son las siguientes:

 

Causas políticas
Se pueden definir aquellas que se fundamentan en la esperanza de un grupo político de que con el asesinato del líder de otro grupo que detenta el poder, éste pasaría a sus manos. Este tipo de causas podrá darse con más frecuencia en países de sistemas de gobierno muy centralizados y regímenes personalistas, donde la muerte de un líder puede suponer el cambio de sistema político.

 

Causas ideológicas.
Estas causas suponen la comisión del atentado basándose en discrepancias de tipo ideológico con el líder contra el que se pretende atentar. Un ejemplo de este tipo de causas fue el atentado cometido contra un ministro japonés de ideología izquierdista a manos de un estudiante de ideología ultraderechista.

 

Causas psicológicas.
Se fundamentan en los desequilibrios mentales del ejecutor del atentado, que busca en la mayoría de los casos que su nombre sea dado a la publicidad o que satisfagan sus necesidades patológicas. Este tipo de causas se dieron en los atentados cometidos contra el Presidente Ford y el Gobernador Wallace.

 

Causas económicas.
Están basadas en los intentos de unos determinados grupos de presión de carácter económico de beneficiar sus intereses mediante la eliminación, por medio del atentado, de la persona que se oponga a los mismos.

 

Causas raciales.
Se fundamentan en la tensión existente en ciertos países africanos y en los estados Unidos como resultado de los enfrentamientos entre distintos grupos raciales, que suelen representar intereses contrapuestos, y que pueden llegar a utilizar el atentado como medio para conseguir el predominio.

 

Causas religiosas.
También en este caso la razón de su existencia se encuentra en el enfrentamiento entre grupos religiosos opuestos, como sucede en algunos países árabes (Iran) y en cierto modo en el Ulster, aunque en este último, las causas religiosas parece que encubren motivos económicos, que constituyen el auténtico problema.

 

Causas personales.
Se fundamentan en diferencias de tipo personal entre el agresor y su víctima. Aunque se dan raramente es necesario citarlas por su esporádica aparición, como el asesinato de uno de los presidentes de Bolivia, a mano de uno de sus ayudantes en el curso de una discusión entre ambos.

 

Causas monetarias.
Estas causas pueden articular con todas las anteriores. Mueven al individuo a cometer el atentado con motivo de precio recibido para ello, aunque este tipo de causas es de menor importancia que las demás.

 

Causas sociológicas.
Pueden confundirse con las políticas y con las ideológicas. Conviene citarlas porque suelen llevar a minorías insatisfechas y desesperadas a la comisión de atentados con la esperanza de provocar un cambio social necesario para alcanzar sus necesidades. Se localizan con más frecuencia en países desarrollados en cuyo seno se encuentran grupos automarginados.

 

El conocer las diferentes causas de los atentados ayuda a determinar espacios sociales de riesgo para una personalidad, así por ejemplo el atentado de 1981 al entonces presidente de los EE.UU. Ronald Reagan, cometido por un individuo con graves desequilibrios psíquicos que sólo buscaba afán de notoriedad al intentar matar a un personaje popular. El estudio de este atentado nos indica que la causa fue psicológica, y muestra y avisa de un espacio de riesgo, el de los perturbados mentales, atener en cuenta en el análisis de riesgos de una personalidad, y en la respuesta del equipo de protección.

 

A tenor de la causa del atentado, es importante precisar que una vez que se ha producido éste, tras la neutralización, interesa custodiar de inmediato al atacante o agresor, para evitar su eliminación, puesto que a través de él se puede llegar a conocer la causa que lo motivó.

 

Por ejemplo en 1972 en un acto de entrega de premios al aire libre, un sujeto intentó matar con un machete a la esposa del entonces Presidente de Filipinas, una vez reducido y en el suelo, recibió varios impactos a quemarropa que acabaron con su vida, con esto solo se consiguió cerrar la vía que hubiera podido llevar, probablemente, a la causa del atentado y sus responsables últimos.

 

 

FUENTES DE PELIGRO.

 

Los peligros que puede sufrir una personalidad son los siguientes:

  • Asesinato: Es el peligro más frecuente y que más cuidados para evitarlo debe requerir el servicio de seguridad.
  • Secuestro: Debe tenerse en cuenta que mientras en el asesinato la acción va directamente dirigida contra la personalidad, en el secuestro el primer problema que deberán resolver los asesinos será la eliminación del servicio de protección para poder llevar a cabo sus planes.
  • Accidentes: Que son los peligros que puede sufrir la personalidad de modo fortuito y que exigirá de su servicio de seguridad la revisión sistemática de automóviles, edificaciones, sistemas anti-fuego, etc., al fin de reducir al mínimo la posibilidad de que se produzcan.
  • Grupos hostiles: En este caso las medidas preventivas irán encaminadas a evitar que la personalidad tenga contacto con esta clase de grupos, aunque ello sea difícil y delicado debido a su servidumbre política y publica, y a la legislación de los países democráticos.
  • Actos negligentes de la personalidad: También es necesario proteger a la personalidad de sus propios actos cuando puedan encerrar algún peligro para ella, aunque este extremo sea de complicada realización dado que es necesario respetar en todo momentomel derecho a la vida privada.

 

PROBLEMAS DE LA PROTECCION.

 

En España no existe una legislación especifica sobre la protección a personas que regule entre otras cuestiones, el compromiso por parte del que solicita la protección a colaborar con su equipo de protección. Naturalmente debe de entenderse que si es el protegido el que ha solicitado el servicio, es decir que no le fue impuesto por el cargo que representa o puesto que ocupa, éste colaborará con el equipo de protección, no obstante y ya que la seguridad transciende a la persona que se trata de proteger, cobra mayor fuerza e importancia la premisa inexcusable de que, el responsable de un equipo de protección, debe mantener con el protegido una relación de confianza basada en el respeto mutuo, con el fin de atenuar, superar y evitar determinados problemas que condicionan la realización de un servicio eficaz de protección.

Así pues dicho responsable se debe proponer e imponer inicialmente dos logros: en primer lugar, conocer a la perfección el protegido, y en segundo establecer con él y con su servicio de apoyo, gestión o protocolo una comunicación directa y fluida.

 

CLASES DE PROBLEMAS.

1) Excesiva presión con el protegido.
El problema de la vida íntima y de la libertad de movimientos del protegido debe de tenerse en cuenta por el servicio de protección, dado que de ejercerse la protección con demasiada presión, puede llevar a la personalidad a tratar de eludirla con lo que quedaría expuesta a mayores peligros. Los servicios de protección deben de llevarse a cabo de manera que, aparentemente, delen en libertad de movimientos al protegido y conjuguen el principio de su libertad con el de su seguridad.

 

2) Servidumbres políticas del protegido
Este problema, de delicada solución, consiste en practicar el servicio de protección con la máxima eficacia sin interferir en las actividades políticas del protegido, pues hay que amoldar su prestación a las servidumbres políticas que tenga el protegido en razón de su cargo. No obstante, se producirán situaciones y en lugares de alto riesgo que no se podrán soslayar debido al designio en ocasiones inexorable del protegido ( se puede poner como ejemplo el intento de asesinato en 1972 de la esposa del Presidente de Filipinas Imelda Marcos, en una entrega de premios efectuada en un teatro al aire libre. La falta de protectores, incluso del Jefe de Cápsula, en la tribuna fue uno de los errores debido amque la señora Marcos no quería aparentar un excesivo servicio de protección), en estos casos el Jefe de Equipo debe tratar de convencer u persuadir con sus criterios técnicos, si esto no es posible deberá establecer un dispositivo con todos los medios a su alcance, en las situaciones y lugares previstos, que entrañan un mayor peligro para el protegido.

 

3) Excesiva dureza con el público y con los medios de comunicación social.
Este tercer problema que puede plantearse consiste en la necesidad de que el servicio de protección se preste de manera que no ofrezca de cara al público una sensación de dureza o de hostilidad, que podría repercutir de forma negativa en la imagen popular de la persona a la que se está protegiendo con la consiguiente desconfianza y posible elusión o sustitución del equipo de protección.

 

4) Uso indebido del equipo de protección.
Otro problema, de frecuente aparición, es el uso del servicio de protección, por parte del protegido, en tareas serviles o domésticas ajenas a la función profesional. En este punto hay que distinguir entre servidumbre y seguridad con objeto de que el servicio no pierda eficacia. Por lo tanto sobre un criterio técnico firme es conveniente aplicar un poco de sentido común, en situaciones que en un principio y en apariencia no se den aceptar. Por ejemplo abrir la puerta de un vehículo llevar un maletín o comprar un periódico son situaciones que en principio y en apariencia no pertenecen a las labores de un Equipo de Protección, pero si en dichas actuaciones: el maletín contiene altos documentos; la puerta se abre para elegir el momento y servir de cobertura física; y el periódico se compra para evitar que un kiosco se convierta a la misma hora en un punto de alto riesgo; tales cometidos adquieren un sentido técnico y no servil en la protección.

 

5) Insuficiencias en la realización de la protección.
De modo general puede decirse que se plantean también problemas por la realización imperfecta del servicio de protección.

 

- Falta de información del protegido y su staff, al Equipo de Protección.

El responsable de un Equipo de Protección, debe ser y estar informado de continuo y con la antelación suficiente, bien por el mismo protegido o bien por su servicio de apoyo, o por quién corresponda, esta persona o servicio a de aceptar o asimilar, que la corriente informativa con el equipo de protección sobre la persona a proteger, constituye un imperativo y ha de ser constante, detallada y oportuna. Esta falta de información da lugar en ocasiones a que se improvisen medidas de protección, con la subsiguiente y posible ineficiencia o ineficacia.

 

- Falta de medios en el dispositivo de protección.

El nivel de riesgo determina el nivel de protección y éste los medios humanos y técnicos que se van a utilizar.

 

- Falta de cualificación en los protectores.

Todos los componentes de la una cápsula de protección deben haber realizado el curso de especialización en protección y escoltas, como premisa previa obligatoria a la prestación de un servicio de protección de personas.

Algunos atentados con resultados diversos en la persona protegida no han sido evitados por acompañar a la personalidad elementos sin otra cualificación que su corpulencia, o el antecedente de haber pertenecido a algún cuerpo policial, o haber realizado cualquier actividad privada relacionada con la seguridad.

Sirvan de ejemplo los casos del atentado a Robert Kennedy, y la agresión al que fue Ministro de Economía Sr. Boyer, está última difundida en imagines por los medios de comunicación. El primero. ocurrió en año 1968, durante lan celebración de la campaña electoral en un hotel de los Angeles. el Sr. Kennedy no quería aparentar excesiva protección y tenía a su servicio dos guardaespaldas procedentes del ámbito deportivo, que en el momento del atentado no iban colocados adecuadamente para poder haber neutralizarlo, cubierto o evacuado a la personalidad. El segundo, tuvo lugar en los juzgados de la Plaza de Castilla, en Madrid, el guardaespaldas del Sr. Boyer no evitó el penoso encuentro de éste con un famoso empresario, por lo que tras un cruce de palabras que no se debería haber producido fue agredido.

En este momento es necesario y oportuno señalar la diferencia nominal existente entre personal cualificado y no cualificado que realiza labores de protección. Por un lado se denomina ESCOLTA, aquel que ha realizado algún curso de especialización en la protección, y además posee suficiente y ponderada experiencia en la responsabilidad y ejecución de servicios de protección de personas. Por otro lado, se denomina GUARDAESPALDAS, a aquel cuya característica más destacada es su especial corpulencia y carece de formación adecuada en protección de personas. Este último termino está al cabo de la calle, y es de lamentar que por extensión, desconocimiento o imprecisión se aplique y generalice a aquellos que con demostrada cualificación, desarrollan las labores de protección de personas.

 

- Falta de atención y alerta de los protectores.

En contra de lo que pueda parecer un servicio de protección conlleva, no solo, un cansancio físico, si no sobre todo, un desgaste psíquico considerable, debido al gran número de horas continuadas y realizadas por sometimiento a un programa de actividades ajeno, y a veces repetitivo, que produce constantes cambios en el ritmo entre la acción y la espera. Esto puede ocasionar una disminución o decaimiento de la atención, en la prestación del servicio que se realiza, por lo cual se deben tener en cuenta los correspondientes relevos, mediante la previsión de turnos de servicio.

En la protección de personas es necesario conocer y saber diferenciar determinadas expresiones que tienen un gran significado. Las definiciones que se dan a continuación tratan de precisar y diferenciar dichas expresiones.

 

PROTECCIÓN

La protección se configura como un sistema de seguridad organizado para custodiar una persona, un lugar o un objeto determinado, que permite controlar lo que sucede en una zona, y reaccionar en su caso adecuadamente.

 

Protección integral
El concepto de protección se califica y completa con un concepto que origina otro nuevo de mayor alcance, el de Protección Integral, que consiste en que la cobertura se extiende a todo, es decir a la esfera personal y profesional, contemplando cada una de éstas, desde la Protección Dinámica y la Protección Estática 


La ausencia de medidas de protección incide en la vulnerabilidad de las personas e instalaciones, por ello para evitar los daños hay que protegerse.

En general entendemos que toda acción de protección se fundamenta en dos bases.

• PREVENCION, conjunto de actuaciones tendentes a evitar la posible manifestación de un suceso que pueda producir daños personales o materiales.
PROTECCION, conjunto de actuaciones tendentes a neutralizar un suceso materializado mediante una respuesta adecuada con medios humanos y técnicos.

Podemos establecer que protección es el conjunto de medios y sistemas de seguridad, que se articulan en el entorno de un bien, persona o cosa, con suficiente capacidad de reacción para neutralizar los posibles daños como consecuencia de un suceso, con la finalidad de asegurar la integridad del mismo.

 

Las técnicas de protección personal se fundamentan en la creación de un área de seguridad entorno a la persona a proteger, en todos lo ámbitos de su vida personal y profesional, donde quedan neutralizados los riesgos relativos a la seguridad personal, en caso de manifestarse.

En lo relativo a la protección de personas, tendremos en cuenta que, diseñar un sistema de protección integral, supone contemplar todos los riesgos y vulnerabilidades que pueden incidir en las distintas áreas donde el protegido realiza sus actividades profesionales y privadas, mediante la implantación de un conjunto de medidas (medios físicos, técnicos, humanos y organizativos), y algo que resulta de vital importancia la coordinación y cohesión entre todas ellas, con objeto de asegurare una cobertura total en las distintas áreas a proteger, que permitan garantizar unos niveles adecuados de seguridad en función de las amenazas consideradas.

 

  • Protección dinámica: Dispositivo de seguridad organizado para custodiar a una personalidad en sus desplazamientos, o en el traslado de un objeto.
  • Protección estática: Dispositivo de seguridad organizado para custodiar un lugar fijo.


PROTECCION INTEGRAL

Las principales áreas a proteger son:

RESIDENCIA

Se puede conceptuar como un objetivo de posibles acciones.

1. Es el centro de actividad privada de¡ VIP y su familia.
2. Punto de fácil localización y sus moradores constituyen un grupo vulnerable.

La mayoría de las actividades habituales se desarrollan partiendo de( domicilio, e( VIP sale y entra, las actividades del resto de los moradores (familia) parte de ese mismo lugar (niños al colegio). La estabilidad que representa el hogar permite a los posibles agresores determinar los principales movimientos y actividades de los moradores, así como las características de¡ edificio para una posible acción contra los moradores.

El agresor podrá evaluar:
Situación
Tipo de vivienda
Residentes y servicio domestico
Hábitos
Sistemas de seguridad del edificio

 

DESPLAZAMIENTO.

Generalmente estos se realizan en vehículos automóviles, y en otras ocasiones utilizan otros medios de transporte, generalmente el avión.

El vehículo y sus movimientos, son objetivos por varias razones.
• Blanco fácil
• Supone rutina
• Cuando se utiliza el vehículo, solamente tiene los medios de protección propios.
• Su uso proporciona a los agresores opciones para su localización, tipo de acción a realizar y tiempo de ataque.
• Los agresores pueden determinar el número de ocupantes, y trataran de excederlos en número, en el momento de la acción.
• Facilita el seguimiento del mismo, y con lo cual determinar los movimientos realizados.

 

OFICINA.

• Gran parte del tiempo del VIP se desarrolla en la misma.
• Por necesidades de tipo comercial y de negocio, el acceso puede resultar fácil para los agresores.
• Los horarios de la misma permiten determinar la seguridad en el interior.

El agresor determinará la vulnerabilidad de la oficina:

• Situación y características
• Personal y horarios
• Actividad y medios de seguridad

 

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