Decomisos.

1. Toda infracción administrativa muy grave, en materia de caza, llevará consigo el decomiso de la caza, viva o muerta, que fuese ocupada al infractor, independientemente de su calificación como piezas de caza, así como de cuantas artes, medios o animales, vivos o muertos, que, de forma ilícita, sirviesen para cometer el hecho. A los bienes ocupados se les dará el destino que se señale reglamentariamente.

2. Las piezas capturadas que se encuentren vivas y con posibilidad de seguir viviendo serán puestas en libertad y devueltas a su medio natural una vez adoptadas las medidas necesarias para su correcta identificación, si ello fuese preciso. A las piezas que estuvieran heridas se les proporcionarán los cuidados necesarios para su recuperación. Los ejemplares muertos serán entregados en centros de beneficencia.

3. Cuando se trate de perros o aves de cetrería vivos cuya tenencia estuviese autorizada, el agente de la autoridad interviniente podrá proceder a su decomiso y posterior traslado a un centro zoológico.

4. La caza muerta útil para el consumo será entregada en un centro benéfico.

5. Los trofeos serán puestos a disposición de la jefatura territorial competente en materia de caza.

6. En todos los casos el agente denunciante expedirá recibo de lo decomisado al denunciado, en el que constará su destino y puesta a disposición de la autoridad correspondiente.

 

Retirada y devolución de armas.

1. El agente de la autoridad denunciante procederá a la retirada de las armas y de su correspondiente guía, sólo en aquellos casos en que fuesen utilizadas para cometer la presunta infracción, por disparo directo, habiendo producido la muerte de animales no cazables o su uso en lugar o tiempo no autorizados. En todo caso, se dará recibo en que conste la clase, marca, número y puesto de la Guardia Civil donde quedará depositada.

2. El uso o tenencia durante el ejercicio de la caza de armas o medios no autorizados dará lugar a su retirada por el agente denunciante. Las armas serán depositadas en el puesto de la Guardia Civil más próximo a donde se produjesen los hechos denunciados.

3. La negativa a la entrega del arma o medios, cuando el presunto infractor sea requerido para ello, podrá dar lugar a denuncia ante el Juzgado competente a los efectos previstos en la legislación penal.

4. Las armas o medios retirados, si son de lícita tenencia y utilización conforme a esta Ley, serán devueltos por algunos de los siguientes procedimientos:

De forma gratuita, cuando por resolución recaída en el expediente se proceda al sobreseimiento del mismo.

Gratuitamente, por disposición expresa del instructor del expediente, en el supuesto de infracción leve, una vez propuesta esta tipificación, previa solicitud de devolución por el interesado y siempre que el mismo no tenga pendiente de pago sanciones por infracciones de la presente Ley.

Previo rescate en la cuantía establecida, cuando se hagan efectivas las sanciones e indemnizaciones impuestas en los supuestos de infracción grave o muy grave. No obstante, el instructor del expediente podrá acordar, una vez dictada la propuesta de sanción, la devolución del arma si el presunto infractor presenta aval bancario que garantice el importe total de la sanción e indemnización propuestas.

A las armas decomisadas se les dará el destino establecido en la legislación del Estado en la materia. Los demás medios materiales no rescatados serán enajenados o destruidos.